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¿Qué conocimiento tenía José Smith de Mesoamérica?

Al empezar las obras publicadas de John Lloyd Stephens a educar al mundo acerca de la grandeza de las antiguas civilizaciones precolombinas, José Smith y los testigos aún no lo conocían en 1830 al publicarse la primera edición del Libro de Mormón.

1.-¿Cómo pueden los críticos explicar los muchos paralelos entre el Libro de Mormón y Mesoamérica, a decir: las ciudades, templos, sacerdotes, reyes, mercados, calzadas, clases sociales, literatura, estrategias bélicas incluso la guerra, la existencia de sociedades secretas, el mal del sacrificio humano, etc., que son tan atípicos de los indígenas que José Smith pudo haber conocido?

2.-Si José extrajera el Libro de Mormón de su propio entorno y conocimiento, ¿por qué es Mesoamérica tan buen referente que encaja? ¿Y cómo podría que encaje en todo, cuando existía tan poca información cuando se publicó el Libro de Mormón?

David Whitmer (uno de los 3 testigos del Libro de Mormón), en una entrevista con James H. Hart en 1883, dijo:

Cuando a nosotros [los testigos] se nos dijo publicar nuestro testimonio, estábamos seguros de que el pueblo no lo creería, porque el Libro de Mormón hablaba de un pueblo que se refinó y habitó en grandes ciudades; pero el Señor nos dijo que debíamos darlo a conocer, y el pueblo encontraría evidencia de la verdad de lo que está escrito en el Libro de Mormón.

(Entrevista con James H. Hart, Richmond, Mo., Aug. 21, 1883, citado en el libro de notas de Hart, reimpreso en Lyndon W. Cook, David Whitmer Interviews: A restoration Witness (Orem, Utah: Grandin Book, 1991), p. 76, y citado por Daniel C. Peterson, FARMS Review of Books, Vol. 9, No. 1, 1997, p. xxvi.)

Mesoamerica se ha convertido en el punto principal para entender el Libro de Mormón. La obra de referencia de John Sorenson  An Ancient American Setting for the Book of Mormon (Salt Lake City: Deseret Book, 1985), demuestra cabalmente que existe un asentamiento geográfico y cultural plausible en que puede contextualizarse el Libro de Mormón--aunque no muchas ideas equivocadas sobre la perspectiva del Libro de Mormón. Mientras que el Libro de Mormón toma sentido a la luz de los descubrimientos modernos de los modelos de sociedad, arte de la guerra, comercio, alfabetización, construcción de templos y otros elementos de la antigua Mesoamérica, y mientras que el único asentamiento plausible para el Libro de Mormón es una pequeña porción del Nuevo Mundo centrado en Mesomérica, alrededor del Istmo de Tehuantepec, es importante entender que José Smith no tuvo acceso a este conocimiento. Él tradujo el libro, pero no sabía nada del alcance de su geografía.

Muchos de los primeros líderes de la Iglesia asumían sencillamente que el Libro de Mormón trataba a todos los americanos y a a todos los antepasados de los indios. Cuando se supo de la culturas mesoamericanas en la década de 1841-50, hubo un interés entusiasta en Mesoamérica por la posible localización geográfica del Libro de Mormón, pero este interés se cortó por la dificultades que pasó la Iglesia: el martirio de José Smith, el cruzar las llanuras, la lucha por sobrevivir ante las presiones del gobierno de Estados Unidos, etc. No fue hasta principios del siglo XX que el tema de la geografía del Libro de Mormón se convirtió en objeto de serio estudio por los eruditos y estudiosos que vieron que se debían reformular los antiguos conceptos. El resultado ha sido un consenso amplio para un espacio geográfico limitado en Mesoamérica.

Tanto debido a la evidencia que apunta más a Mesoamérica como el único candidato serio para la ubicación geográfica del Libro de Mormón, como a  la información acerca de la cultura y vida antiguas en Mesoamérica, y  proveen paralelismos adicionales coherentes con el Libro de Mormón, es el momento que los críticos consideren cuánto pudo haber inventado José Smith de sus conocimientos de Mesoamérica. Lo cierto es que Mesoamérica no estaba en el centro de los pensamientos de José Smith, al menos no hasta que obtuvo de información reciente disponible acerca de esa parte del mundo que se divulgó DESPUÉS de la publicación del Libro de Mormón. John L. Sorenson da una visión importante sobre este tema en su artículo, "The Book of Mormon as a Mesoamerican Record," en Book of Mormon Authorship Revisited, ed. Noel B. Reynolds (Provo, UT: FARMS, 1997) p. 395:

Hubo un breve episodio en Nauvoo cuando hubo nueva atención en la geografía nefita. El libro popular de John Lloyd Stephens, Incidents of Travel in Central America, Chiapas and Yucatan (New York, 1841), llegó a la posesión de los libros de la Iglesia en 1842. Constituyó el primer cuerpo de información de cierta importancia del cual, junto con la mayor parte de las personas del mundo de habla inglesa, pudieron aprender acerca de algunas de las espectaculares ruinas de Mesoamérica. El periódico de los santos Times and Seasons, publicó selecciones del libro. El élder Orson Pratt recordó más tarde: "La mayoría de los descubrimientos efectuados por Catherwood  y Stephens eran originales ... [i.e.] no se habían descrito por otros viajeros" [Millennial Star, Vol. 11, No. 8, 15 April 1849, p. 116]. El biógrafo de Stephens confirma el recuerdo de Pratt': "La aceptación de una 'civilización india' exigía al americano que vivía en 1839 [cuando la primera edición del libro de Stephens apareció en Inglaterra], una completa reorientación, porque para él un indio era  uno de esos bárbaros que moraban en tipis contra los que se desarrollaban constantes guerras.... A nadie se le pasaba por la cabeza llamar a otros [por ejemplo, a los mesoamericanos] habitantes indígenas del continente 'civilizados.' En su generalizada opinión eran como sus equivalentes norteamericanos -- salvajes" [Victor Wolfgang Von Hagen, Maya Explorer: The Life of John Lloyd Stephens, Norman, Oklahoma: University of Oklahoma Press, 1948, p. 75]. Los entusiastas comentarios publicados en Nauvoo mostraron que a los líderes de la Iglesia, incluyendo a  José Smith, les estimuló inmensamente la nueva información. Pocas semanas después anunciaron que acababan de descubrir, al leer el libro de Stephens, que la primera tierra madre de los nefitas debió haber sido América Central, no Sudamérica. [Véase Times and Seasons, Vol. 3, No. 22, 15 Sept. 1842, pp. 921-922. Más tarde, el ejemplar del 1 de Octubre indicaba que los editores habían aprendido otro hecho importante respecto al Libro de Mormón del estudio de la obra de Stephens,  a saber, que "America Central o Guatimala" era el lugar donde había estado la ciudad de Zarahemla. Mapas de Guatemala de esa época tendían a mostrar a Chiapas en el sur de México como parte de Guatemala, según Sorenson.] Implicaba que Sudamérica no podía necesitar el mayor grado de probabilidad, o quizá no totalmente. (También implica que la antigua interpretación no la consideraban que les hubiera venido por revelación.)

Los líderes de la Iglesia no conocían los detalles geográficos del Libro de Mormón cuando se publicó, pero estaban felices de conocer nuevos descubrimientos de antiguas civilizaciones que tenían coherencia con las descritas en el Libro de Mormón, coherencia que se ha visto fortalecida desde entonces. Pero esa chispa de visión se desvaneció y durante décadas pues las membresía de la Iglesia pensaba que el Libro de Mormón trataba de todo el Nuevo Mundo. Pero una lectura cuidadosa del texto claramente demanda un lugar geográfico restringido, y Mesoamérica es la principal candidata.

El elemento básico del lenguaje escrito también merece consideración. El Libro de Mormón describe a un pueblo que guardó y atesoró escritos sagrados, que registró su propia historia, que tuvo sacerdotes y profetas y libros de escritura y profecía, y que utilizaban el lenguaje en las relaciones comerciales. Nada de esto había en los indios americanos del área de José Smith. Actualmente sabemos que los mesoamericanos habían escrito de antiguo, pero esto no era de conocimiento común en el tiempo de José Smith. De hecho, sólo en las últimas décadas se ha llegado a entender y aceptar gracias a muchos eruditos e investigadores. Proponer que los antiguos indios americanos tenián una cultura tan avanzada como poseer una gran tradición de registros y literatura escritas no tenía en modo alguno fundamento--algo de lo que el mundo se mofaría en 1830. Pero de nuevo el paso del tiempo ha vindicado a José Smith.

Respecto del desarrollo del aprecio de los eruditos del lenguaje escrito en la antigua Mesoamérica, considérese la obra de Linda Schele, tal como se dio en su obituario en el  New York Times, del 22 de Abril  de 1998 por  Robert Thomas, Jr. He aquí unos fragmentos:

Linda Schele, profesora de arte que hizo una decisiva visita vacacional a México que cambió su vida de arriba abajo y ayudó a revolucionar la erudición maya, murió el sábado en un hospital cerca de su hogar en Austin, Texas. Tenía 55 años y era universalmente conocida por su labor pionera de descifrar las inscripciones de los monumentos mayas. . . .

La Dra. Schele (SHE-lee) estaba más o menos estudiando arte en la Universidad del Sur de Alabama en Mobile cuando su marido, arquitecto formado en Cincinnati que estaba grandemente fascinado por arquitectura precolombina, sugirió que la pareja pasara sus vacaciones navideñas de 1970 a visitar las ruinas mayas de México. . . .

Mientras los viajeros empezaban su tour, se les persuadió a hacer una ligera desviación de su itinerario a pasar dos horas en las ruinas de la oscura ciudad maya de Palenque.

Cuando llegaron allí , la Dra. Schele estuvo tan prendida de la belleza del lugar y tan embelesada por los eruditos que allí encontró que la visita de dos horas la amplió a 12 días. Al regresar a Mobile ya inició una nueva etapa en su vida.

Permaneció en el Sur de Alabama hasta que obtuvo el doctorado en estudios latinoamericanos de la Universidad de Texas y se convirtió allí en profesora de arte en 1981 pero la  Dra. Schele pasó virtualmente su vida en Palenque y otros lugares mayas.

Aunque a los mayas, que florecieron entre el 200 y 900, se les haya reconocido por su obra científica en diseñar un calendario basado en observaciones astronómicas avanzadas, se les ha desestimado como una clase de idiotas salvajes, nación analfabeta de ocio e indolentes astrólogos que invirtieron todos sus recursos matemáticos e intelectuales para medir el tiempo También se les ha visto como como un pueblo felizmente pacífico, cuyas ciudades de fábula rechazaban fortificaciones rudimentarias A causa de los abundantes glifos y esculturas los eruditos asumieron que se trataban de varios símbolos religiosos o notaciones arcanas del movimiento de los planetas.

Ha persistido la idea, a pesar de que un sacerdote español del siglo XVI había hecho un trabajo largamente ignorado que sugería que los glifos constituían un idioma actual y a pesar de una avalancha de trabajos recientes ridiculizadas por los eruditos, incluso habían resuelto la sintaxis del idioma en el que los glifos representaban sílabas que formaban palabras complejas.

Fue en una reunión de eruditos en Palenque en 1973 que la  Dra. Schele surgió como el líder de la escuela revisionista de la erudición maya. Cuando sugirió que ella y un estudiante de la Universidad de Calgary, llamado Peter Matthews, iban a traducir las inscripciones de los monumentos de Palenque, tomó a la pareja  solamente tres horas descubrir que las inscripciones proveían la historia increiblemente detallada de la dinastía de Palenque.

En los doce años siguientes la Dra. Schele y otros descifraron en interpretaron inscripciones por todo el dominio maya, pero no fue hasta 1986, cuando la Dra. Schele ayudó a organizar una exhibición en el Museo de Arte de Kimbell en Fort Worth, Texas, donde dio a conocer al mundo las implicaciones del trabajo: Lejos de ser un pueblo etéreo y pacífico, los mayas fueron una nación guerrera que torturaba y a menudo sacrificaba a sus cautivos, cuyos nobles  participaban en rituales sangrientos para aplacar a sus dioses, [etc.].

Era un erudito que compartió generosamente su propia investigación y que organizó conferencias anuales y se convirtió en el foco de la investigación maya. La Dra. Schele colaboró en una serie de kibros importantes, entre ellos "The Blood of Kings" (1986, Braziller), "A Forest of Kings" (1990, Morrow), "Maya Cosmos" (1993) y "The Code of Kings" (1998.)

En años recientes la mujer que ayudó a descifrar y descubrir la historia de la que fue una vez una poderosa civilización, ha organizado seminarios para enseñar a los descendientes de los mayas cómo leer el idioma de sus antepasados.

De nuevo resaltemos que fue sólo en las últimas décadas que los eruditos reconocieron la existencia y significado de escritos antiguos entre los precolombinos y sistemas de escritura sólo se encuentra en el área territorial del Libro de Mormón. ¿Fue José Smith tan increiblemente afortunado que lo que parecía un estúpido fraude en 1830, sería validado en nuestro tiempo?

De entre las muchas áreas que muestran paralelos con el Libro de Mormón, consideren el sistema de justicia mesoamericana. John Sorenson explica (Images of Ancient America: Visualizing Book of Mormon Life, (Provo, Utah: Research Press, 1998), p. 116):

Una de los principales deberes de un gobernante era resolver disputas entre su pueblo. A veces podía hacerlo personalmente pero en una numerosa población no podrían tener tiempo para tratar todos los conflictos. Se delegaba a los jueces para realizar ese deber.

Por ejemplo, Cortés describió la situación en el mercado principal de la capital azteca: "Existía en esta plaza un gran edificio, a semejanza de Tribunal de Justicia, donde siempre había diez o doce personas sentadas como jueces y emitiendo sus decisiones sobre todos los casos que surgían en los mercados." [Fernando Cortés: His Five Letters of Relation to the Emperor Charles V, ed. and transl. Francis A. MacNutt (Glorieta, New Mexico: Rio Grande Press, 1977) 1:259] En las asambleas públicas los españoles observaron a los oficiales de policía indígenas con porras de madera de pino para restablecer el orden si lo requiriera hacer por orden de las autoridades.

También se mencionan a policías y a jueces en un sistema legal en varios contextos del Libro de Mormón, pero habría sido otra la experiencia de José Smith con las tribus indias locales. (Las sociedades mesoamericanas también tenían prisiones, como enseña el Libro de Mormón.) Adscribir tales elementos elevados de civilización a pueblos vistos como salvajes habría sido notablemente insensato, pero tales elementos no se conocían en América, y de nuevo Mesoamérica es el lugar físico donde se alinea la geografía física con la del Libro de Mormón.

El papel de los antiguos comerciantes en la Mesoamérica antigua también es consistente con el Libro de Mormón, donde leemos de numerosos mercaderes en 3 Nefi 6:11, en un contexto que se les relacionaba con las clases altas, riqueza, y contenciones:

10 Pero aconteció que en el año veintinueve empezaron a surgir algunas disputas entre los del pueblo; y algunos se ensalzaron hasta el orgullo y la jactancia, por razón de sus sumamente grandes riquezas, sí, al grado de causar grandes persecuciones;
11 porque había muchos comerciantes en la tierra, y también muchos abogados y muchos oficiales.
12 Y empezó el pueblo a distinguirse por clases, según sus riquezas y sus oportunidades para instruirse; sí, algunos eran ignorantes a causa de su pobreza, y otros recibían abundante instrucción por motivo de sus riquezas.

Esto era inconsistente con lo que José Smith pudiera conocer de las tribus indias de su entorno pero totalmente plausible en Mesoamérica antigua. La Dra. Mary Miller y el Dr. Karl Taube analizan a los mercaderes en An Illustrated Dictionary of the Gods and Symbols of Ancient Mexico and the Maya (New York: Thames and Hudson, 1993, p. 112): En la sociedad azteca los mercaderes o pochteca como se les llamaba, mantenían un mercado muy especial en el que funcionaban como emisarios, embajadores, espías, y guerreros--no simplemente como comerciantes. . .

A causa del papel que los mercaderes jugaron en la expansión del dominio mercantil  del imperio azteca, recibieron honores especiales. Motecuhzoma II trajo a los pochteca a su corte y los trató como si pertenecieran a la nobleza.

Se relaciona la importancia de los mercaderes al significado de grandes mercados que existieron como elementos distintivos de Mesoamérica, también consistentes con el Libro de Mormón, pero no partícipes de lo que José Smith podría haber conocido de los indios americanos.

José Smith no pudo haber inventado los numerosos paralelos de prácticas y cultura de la antigua  Mesoamérica con lo que aparece en el Libro de Mormón, basándose en lo que pudo haber conocido. Y ciertamente la consistencia geográfica y la plausibilidad con Mesoamérica no pudo haber sido producto de una invención en 1830. Para la mayoría de los estudiantes del Libro de Mormón sus conexiones mesoamericanas en el Libro de Mormón demandan mayor atención que la que hasta ahora ha recibido.

Fuente:Evidencias del Libro de Mormón

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El ayuno podría ser bueno para la salud y el corazón

BBC Ciencia

Mujer bebiendo agua

Abstenerse de ingerir alimentos o bebidas durante un período de tiempo no suele asociarse a la buena salud.

Los participantes ayunaron durante 24 horas periódicamente.

Pero ahora, una nueva investigación descubrió que ayunar periódicamente podría ser bueno para la salud y el corazón.

Según los investigadores del Instituto del Corazón del Centro Médico Intermountain, en Utah, Estados Unidos, el ayuno no sólo reduce el riesgo de enfermedades del corazón y diabetes, sino también provoca cambios positivos importantes en los niveles de colesterol de una persona. El estudio fue presentado durante la reunión anual del Colegio Estadounidense de Cardiología, que se celebra en Nueva Orleans.

El hallazgo confirma los resultados de un estudio presentado en 2007 llevado a cabo con mormones, cuyas enseñanzas religiosas incluyen ayunar durante 24 horas el primer domingo de cada mes.

Se encontró que estas personas tenían 39% menos riesgo de sufrir enfermedad de las arterias coronarias, una de las principales causas de muerte tanto de hombres como mujeres, que quienes no ayunaban.

Ahora, el mismo equipo de investigadores confirmó esos resultados, y además, encontró que ayunar reduce varios factores de riesgo cardiovascular como el nivel de triglicéridos en la sangre, el peso corporal y los niveles de glucosa en la sangre.

Reacción biológica

El doctor Benjamín Horne, director de epidemiología cardiovascular y genética del Instituto de Corazón del Centro Intermountain, llevó a cabo dos estudios sobre los efectos de la ayuno en más de 200 individuos, tanto pacientes del Centro Médico como voluntarios sanos.

Algunos de los participantes debían ayunar -bebiendo sólo agua- durante un período de 24 horas y posteriormente comer una dieta normal durante las 24 horas posteriores.

Durante ese período los investigadores siguieron un registro de los voluntarios que incluía análisis de sangre y mediciones físicas para evaluar factores de riesgo cardíaco, marcadores de riesgo metabólico y otros parámetros de la salud general.

"El ayuno provoca hambre y estrés. En respuesta, el organismo libera más colesterol lo cual le permite utilizar grasa como fuente de energía, en lugar de glucosa"

Dr. Benjamín Horne

Los resultados mostraron que durante el período de ayuno ocurrían varias reacciones en los mecanismos biológicos del organismo.

Por ejemplo, se incrementaron los niveles tanto del llamado colesterol malo (LDL) como del colesterol bueno (HDL) en 14% y 6% respectivamente, incrementando el nivel total de colesterol.

Y esto sorprendió a los investigadores.

"El ayuno provoca hambre y estrés. En respuesta, el organismo libera más colesterol lo cual le permite utilizar grasa como fuente de energía, en lugar de glucosa" explica el doctor Horne.

"Esto disminuye el número de adipocitos (células de la grasa) en el organismo".

"Esto es importante porque entre menos adipocitos tenga el organismo, menos probabilidad de experimentar resistencia a la insulina, o diabetes" agrega el investigador.

Desde los 1970, los científicos reconocieron que la comunidad mormona de Utah mostraba menos riesgo de morir de enfermedades del corazón que cualquier otro grupo poblacional en Estados Unidos.

Según el doctor Horne, a menudo se cita a la prohibición de tabaco entre los mormones como la responsable de su buena salud. Pero el científico decidió analizar si el ayuno mensual de 24 horas que llevan a cabo los mormones podría estar contribuyendo a esos beneficios cardiovasculares.

El estudio de 2007, llevado a cabo con más de 4.500 individuos -90% de los cuales eran mormones- tomó en cuenta varios factores que se incluyen en la enseñanza religiosa de los mormones.

Además de la prohibición de tabaco, alcohol y cafeína, se tomó en cuenta estudió la observación de un día de descanso semanal, la asistencia a ceremonias religiosas y la donación a organizaciones de caridad, todos los cuales están reconocidos como factores que pueden tener un impacto cardiovascular.

El estudio encontró que aunque la mayoría de los participantes eran mormones, los beneficios del ayuno fueron generales, incluso en aquellos que practicaban otras religiones.

Cautela

Colesterol en la sangre

El ayuno provocó en el organismo un aumento en el nivel total de colesterol.

Y la nueva investigación, llevada a cabo en la población general, confirma ese hallazgo.

"Estos nuevos resultados demuestran que nuestro descubrimiento original no fue un evento al azar" afirma el doctor Horne.

"La confirmación entre un nuevo grupo de pacientes de que el ayuno está asociado a un menor riesgo de estas enfermedades tan comunes, plantea nuevas preguntas sobre si el ayuno en sí mismo puede reducir el riesgo o si éste refleja simplemente un estilo de vida más sano", agrega.

El doctor Horne, sin embargo, subraya que, aunque estos resultados son sorprendentes, no deben interpretarse como una luz verde para que la gente comience a ayunar regularmente.

El investigador afirma que es necesario llevar a cabo más estudios para confirmar los efectos del ayuno en la salud cardiovascular y la salud en general.

Y subraya la importancia de ingerir una dieta sana y bien balanceada cuando no se ayuna.

Mientras se confirma este hallazgo, el experto afirma que la mejor recomendación para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares es hacer ejercicio, comer sanamente, reducir el consumo de alcohol y evitar el tabaco.

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El Libro de Mormón - Mp3

Enseñanzas del Profeta José Smith

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